Málaga Clásica comienza en el Albéniz con Wagner, Tchaikovsky, Falla y Schubert

El IV Festival de Música de Cámara Málaga Clásica comienza mañana martes 24 de mayo en el Cine Albéniz con el programa El héroe y la trucha, que viajará desde el inocente heroísmo de Sigfrido presente en la obra de Wagner hasta el también cándido y despreocupado pescado del famoso quinteto de Schubert. Entre El idilio de Sigfrido, que escucharemos en versión para ‘ensemble’ de cámara, y el magistral Quinteto ‘La trucha’ en La Mayor, el primer programa de Málaga Clásica muestra asimismo una versión instrumental de las Siete canciones populares españolas y expone la valentía de Lensky, personaje que medita sobre su vida antes del duelo mortal al que reta a Eugene Onegin, en una de las arias más conocidas de Tchaikovsky. Las entradas para asistir al concierto (20.00 horas del martes 24) tienen un precio de 10 euros, y existe un abono de 50 euros para los seis programas de que consta el festival.

Málaga Clásica deambula por paisajes románticos reales y fabulosos, se zambulle en las procelosas aguas de lo sobrenatural, apela a los sueños, habla de amoríos y acompaña a caballeros, princesas y hadas en una edición titulada Mitos y leyendas. El IV Festival Internacional de Música de Cámara se interna en el mundo mágico y evocador de la música, ese rincón donde lo imaginario y lo onírico se cruzan con la realidad, en seis conciertos que se celebrarán entre mañana martes y el domingo 29 de mayo en tres escenarios de la ciudad.

El Cine Albéniz se suma a los dos espacios habituales, los teatros Cervantes y Echegaray, y el Museo Interactivo de la Música (MIMMA) y la Academia Internacional de Música Ivan Galamian han prestado sus instalaciones y profesorado para clases magistrales gratuitas abiertas a jóvenes instrumentistas que se han celebrado el pasado fin de semana.

En esta celebración de la música para ‘ensembles’ reducidos se leerán partituras de Wagner, Janácek, Szymanowski, Beethoven, Strauss, Sibelius, Brahms y muchos otros. Jesús Reina y Anna Nilsen han combinado en los seis programas señeras obras del repertorio camerístico como el quinteto La trucha, de Franz Schubert; Noche transfigurada, de Arnold Schönberg; Siete canciones populares españolas, de Manuel de Falla, o El carnaval de los animales, de Camille Saint-Saëns, con cuartetos, tríos o dúos. La adaptación para dos pianos del Cascanueces de Tchaikovsky, dúos de Enescu o Stravinsky, ‘lieder’ de Schumann y Alven, arias de Gounod y canciones de Bernstein por todos conocidas formarán también parte de este original viaje por dos siglos de música descriptiva.

Catorce jóvenes solistas internacionales de solvente trayectoria tocarán junto al malagueño Jesús Reina y la noruega Anna Nilsen en los seis recitales, y algunos de ellos enseñarán en las clases magistrales. El elenco de esta cuarta edición está formado por los dos directores artísticos y por los violinistas Regi Papa y Alexander Sitkovetsky; los violas Eleanor Kendra Kames y Chieh-Fan Yiu; los chelistas Michael Katz y Ben Capps; el contrabajista Jorge Muñoz; los pianistas Anna Petrova, Wu Qian, Olena Blagulyak, Tilman Krämer y Josu de Solaun, y los cantantes Nils Nilsen, tenor, y Malia Bendi Merad, soprano.

El resto del programa

Historias de la vida, segundo programa, incidirá en oníricos paisajes con Alven y su canción sobre un bosque que duerme y Sibelius y sus susurros. La velada de este miércoles 25, también en el Albéniz, pasará luego a narrar las percepciones de un niño durante una jornada según Enescu y terminará con el Cuarteto nº 3 de Brahms.

Los programas del jueves, viernes y sábado se celebrarán en el Teatro Echegaray. El 26 se evocará en escena a Caballeros, príncipes y princesas con una marcha de Prokofiev proveniente de una ópera satírica, algunos ‘lieder’ del ciclo de Schumann Dichterliebe (Amor de poeta), la sonata para violín y piano de Janácek y la interpretación de la suite del Cascanueces de Tchaikovsky con los arreglos de Nicolas Economou para dos pianos. El concierto del 27, titulado Cuentos de hadas y mitos, comienza con Schumann excitando la imaginación del oyente con sus Märchenbilder (Imágenes de cuento), que incluye entre otras historias de Rapunzel, y prosigue con dos obras de Szymanowski en las que aparecen faunos y ninfas, jóvenes narcisos y princesas de cuento. Cierra la jornada el inquietante Trío ‘El Fantasma’ en Re Mayor, de Beethoven, del que se dice que era el embrión de una ópera sobre Macbeth. El sábado 28 El poder del amor toma Málaga Clásica con el beso del hada que marca a un joven para siempre en Stravinsky y distintos acercamientos al Romeo y Julieta de Shakespeare, desde un aria de la ópera homónima de Gounod a la escena de la tumba representada en el Cuarteto Op. 18 nº 1 de Beethoven o las canciones de West Side Story, de Bernstein. Dos tonadas de Lehár cierran el programa.

El cierre del IV Festival Internacional llenará el Teatro Cervantes de un aire onírico, esperanzado y optimista. El título ¡Sigue soñando! agrupa un conjunto de obras maestras que incluyen ‘lieder’ de Strauss, una de las primeras piezas destacadas de Schönberg, Verklärte Nacht, la conocida melodía de Greensleeves en una fantasía armada por Vaughan Williams y tres obras de Saint-Saëns, Danse Macabre, El ruiseñor y la rosa y la cromática y descriptiva fantasía El carnaval de los animales, en el que 14 movimientos describen a 14 especies.

El IV Festival Internacional de Música de Cámara Málaga Clásica, titulado Mitos y leyendas, confirma la consolidación de una iniciativa nacida en 2013. Esa primera edición se subtituló A través del tiempo en alusión a su carácter histórico y didáctico. En 2014 los jóvenes músicos exploraron los vínculos entre las músicas populares y la llamada culta bajo el epígrafe de Inspirado en el folclore, y el año pasado los programas se escogieron desde una pregunta, ¿Qué oía Picasso?, que dibujaba una amplia panorámica sonora del París de principios del siglo XX con visitas a compositores con los que el pintor de Las señoritas de Avignon había colaborado o que le habían influido.